El Palabro |
| Año V. / | |||||
| 9 de marzo y poesía de la memoria Entre el poema y la prosa, entre la prosa y la historia, entre la historia y la sátira, letras engarzadas que forman versos y pensamientos reales rizados en metáforas, para que los leas, de nuestro compañero y colaborador Daniel de Culla …
Esos dos cuerpos que ilustran De dos fuertes partidos, muy tremendos A la nación en los mítines Hacen al uso el cabello Uno con el principio del pelo de la cabeza El otro de la barba. Y no extrañe su osadía: En otro tiempo se hacían tinteros con los cuernos de animales Como así recoge Covarrubias: “los de uro y los de bufalo”. Personajes de alcurnia fama y presencia histórica que oratoria rizan en palabra vulgar los avatares prototipos de la sociedad actual y a quienes bien les viene recordar esa Obra nueva llamada las angustias de la Bolsa: ”Decid Bolsa mi zagala para que quiero quereros” de Cristóbal Bravo. El uno almuerza calditos de sacristía y merienda conejos. El otro se atusa la barba Amen de la maliciosa mención a la infidelidad “Faltar o hacer faltar a la fe del matrimonio” que por eso gentes de copete aun en los templos han elogiado a los curas por distinguir su voto. Y por todo recordemos el soneto de Francisco de Quevedo Pronuncia con sus nombres los trastos y miserias de la vida: “La vida empieza en lagrimas y caca, luego viene la mu con mama y coco”. Por un momento Lo que dura la atropellada escucha de un mitin, es posible imaginar lo que refleja la vida. Que es como decir sobre el Amor Que dura lo que dura dura.
POESIA DE MEMORIA
MI REY-NO
Que gilipoyez leer y escuchar “Mi reino no es de este mundo. El Cesar, sí”. Oración que susurra en el ocaso de los tiempos Y se men figura milagrosa masturbación Sobre sepulcros blanqueados.
El hombre no es ni mono ni ángel Es un sentido escupitajo En la entrepierna de la luz Donde el santo norte busca la brisa del rebaño Apareado, apareándose.
Mi rey-no es de los grandes y pequeños labios Con dimes y diretes Que nunca al pensamiento dan descanso A la mente fija en el ojo De ese quehacer muy manso.
Si germina la flor Es porque se corre lentamente Y adora el día cuando amanece Pues en la noche se aparea el cielo con los muertos Sobre el callado moho de los cementerios.
POESIA
“Tu nombre me sabe a verso” valiente estupidez de estúpidos peones obstinados en ser encantadores de serpiente Ahí donde se clava la mirada.
Como una flor del campo Se te levanta Y ya la quieres ver morir En lozanos pétalos de baba.
Eres la hostia, Poeta Asno entre los Asnos de las Españas Te vistes de amor Y no eres mas que un espantapájaros Enfermo de fiebres mustias Y pajas lascivas. ¡Que pena da tu pene enamorado¡
DESCUBRIMIENTO DEL SEXO
Recuerdo al hermano de Candelas En Fuentepelayo de otras tardes Tocando huevinchis prodigiosos Dándole larga cuerda a mi niñez.
Yo le pase alegre mi pilila Y él, jugando, se la quiso dar Al perro que ladraba tras de el. Correrme, reír, morir de frote.
Gozar a la intemperie En donde pene arrojaba cien monedas Como flores de saliva Colgando de las ramas.
Se vació mi sangre Me hice macho En la niñez de mi alegría.
EL PAJARO ESPINO
“La carne es desde siempre tu enemiga” Vaya sentencia castrante Me arrojo al alma El cuervo espino. La noche entre las manos se escurría Mientras el cura de hostias a la importancia Me contaba las mentiras Que a el le contaron Y me quede así de arrodillado Solo a solas Y un lirio aun vivo me encendía.
NOCHE DEL SENTIDO
Sobre la noche del sentido Inclinaba mis hombros Me hicieron sentir culpable De que mi pilila suave y adorable Ardiera en las neblinas Del espíritu Y arrojase la cera caliente en versos Cuando nace. La sotana de la flor Se abría a la carne blanca Como si la oración fuera a despedirse.
Tiene la oración esta mañana El bienvenido aliento de la leche La mirada de raposos de los curas Quiere apagar mi amor en llamas. ¡Como me devoran¡ Y yo no quiero ni escucharles. No les creo Pues la misma mano que da la hostia Se aferra al ojo del culo Cual soplo de cristal Abriendo auroras y un beso Un beso del demonio Que yo me sé de memoria. “Dentro del confesionario te aguardo niño siempre fuera mi pena” me dijo imponiéndome el rezo del credo, el padre nuestro y cien avemarías.
Nos contaron las palabras del miedo Nos hicieron comulgar con ruedas de molino Nos dijeron que los malos Se cagan en dios y en el demonio Que por eso fueron bendecidas por la iglesia La fosa común, el paredón Y los rocíos fríos Que salieron a morir Con un tiro en la nuca Por la gracia de dios.
La sangre de la poesía Sigue corriendo por los huesos de los poetas muertos Asesinados contra las piedras Y los malos vientos ¿por qué nacerán las flores En los tiestos de los asesinos? Los muertos no tienen mas rebozo Que la escarcha. Mira como va pasando el cielo |