La Calle |
| Año V. / | |||||
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El Memorial Democrátic ya no es de todos. El día 14 de octubre, en la Conselleria d’Interior, se celebró una reunión informativa dentro de la campaña paseemos a la nieta de Companys. En primer lugar, queremos dejar bien claro que no tenemos nada en contra de la familia Companys, máxime conociendo la postura de otros miembros de la misma, que no están de acuerdo con la manera en como se han llevado las cosas. Creemos que incluso utilizarán de chivo expiatorio a la nieta cuando las cosas vayan a peor buscando siempre eximirse de sus responsabilidades. Primero argumentó la señora Bono que sólo estaban invitadas las entidades históricas, pero allí había algunas que no lo eran, después que tenían que tener fusilados (este requisito lo cumplimos) y más tarde nos enteramos de que la condición era tener represaliados por el franquismo (que también lo cumplimos). A continuación la señora Pilar Rebaque, represaliada por el franquismo, preguntó: ¿Me está diciendo qué no puedo entrar? Respuesta: Sí. ¿Me está diciendo qué me marche? Respuesta: Sí. Después de esto los miembros del Col·lectiu Republicà del Baix Llobregat le preguntamos a la señora Directora: entonces, ¿nosotros también nos vamos? Respuesta: ¿Vosotros quienes sois? (como si no nos conociera) y una vez informada nos dijo que nosotros también teníamos que marcharnos. Como aquella reunión había estado montada de manera clandestina y secreta, quiso saber la señora Directora quién nos había informado de la misma, nosotras no dijimos nada, no fuera el caso de que la lista negra aumentara. La cuestión es la siguiente: ¿Se puede montar en un caso como este, en el que se está hablando de una figura que nos pertenece a todos, una reunión cerrada? ¿Es el Memorial Democràtic la casa de todos o es la del señor Saura y la señora Bono? ¿Se puede negar la entrada a la casa de todos, a una sesión informativa, a asociaciones que trabajan por la memoria histórica, algunas de tanto prestigio como es el caso de la Comissió de la Dignitat? ¿Se pueden tomar decisiones como estas en función de si eres crítico o no?, ¿Es esto democracia?. Si es así, que a partir de ahora pase a llamarse sólo Memorial, el apellido le sobra. Campaña de intoxicación Ayer continuó la gira institucional con la nieta de Companys que bajo el título “abrimos una puerta”. Abrir puerta, punto de partida, expresiones muy utilizadas para referirse a una ley de punto final que sólo pretende cerrársela a los que luchamos por la anulación de los juicios franquistas. Después de la humillación de ir a pedir al ministro el famoso certificado de buena conducta, comienza un camino incierto. Si pasamos por alto el hecho de que la Generalitat de Catalunya está convirtiendo una deuda histórica en un circo político, demagógico y vergonzoso, que atenta contra la dignidad de la propia Institución, nos encontramos ante un futuro sin garantías.
Esta campaña de lavado de cara de la mal llamada Ley de la Memoria pretende, entre otras cosas, arrinconar a las asociaciones que continúan exigiendo justicia. Trasladando a la opinión pública la idea de que existen mecanismos suficientes para hacer justicia a los represaliados del franquismo y queriendo cerrar definitivamente un debate que comienza a ser un problema para ellos. Y que sin duda se agrava cuando los colectivos republicanos reivindican la memoria de los luchadores antifascistas denunciando que en el actual marco monárquico, en el que tan bien aposentados están, no hay sitio para la verdad, la justicia y la reparación. LQSomos. Col·lectiu Republicà del Baix Llobregat. Octubre de 2008 |