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¿Cuántas horas hay en 13.362 años,
y cuántos minutos y segundos en 17.010 años?
La Fiscal de la Audiencia Nacional, Dolores Delgado,
ha solicitado prisión por 17.000 años para el ex capitán
de corbeta Ricardo Miguel Cavallo, por
delito de genocidio en concurso con terrorismo de Estado.
Si bien la acusación resume en 7 asesinatos, 152 casos de lesiones
y 407 de terrorismo, considera asimismo a Cavallo responsable en calidad
de cómplice necesario de los delitos y crímenes cometidos
en la ESMA durante los años que integró el plantel de
la misma, concretamente desde 1976 a 1981, período en el que
ha podido probarse sobradamente que más de cuatro mil personas
fueron llevadas secuestradas y desaparecidas en ese campo de concentración.
Ricardo Miguel Cavallo es imputado como coautor
de los secuestros, desapariciones, torturas, asesinatos, reducción
a servidumbre, rapto y robo de menores...
Hay testimonios directos que implican a Cavallo como especialista de
inteligencia relacionado con la ubicación y señalamiento
de los blancos (personas a secuestrar), con la programación y
ejecución de operativos de secuestro, torturando a prisioneros
y con los macabros vuelos de la muerte, el siniestro procedimiento mediante
el cual los detenidos eran arrojados vivos al mar desde aviones de la
armada argentina.
Un elemento de gran importancia recogido solidamente en la presentación
de la Fiscalía es la calificación de GENOCIDIO
a los crímenes perpetrados por la dictadura militar. Valora con
multitud de documentos, denuncias y testimonios, que los miembros de
las fuerzas armadas instrumentaron
un plan de exterminio para eliminar a diferentes grupos nacionales.
La fiscalía plantea posteriormente
y de modo alternativo la calificación de crímenes de lesa
humanidad; es por ello la variación de años en las penas
solicitadas.
Pero la convicción manifiesta
de la fiscalía sobre el genocidio perpetrado por la dictadura
militar argentina, deja de lado especulaciones pusilánimes y
la deleznable categoría de genocidios según qué
país o de qué grupo se trate.
Cavallo : un genocida con recursos
y con padrinos.
Este ex-capitán de navío al finalizar la dictadura, se
"recicló" utilizando su hoja de servicios en diversas
empresas de seguridad y de control, amparadas en un entramado de turbias
relaciones. Así a Ricardo Miguel Cavallo, en 1999 le fue otorgada
en México de manos del entonces presidente Ernesto Zedillo, la
concesión del Registro Nacional de Vehículos (Renave).
Es un tanto llamativo que a pesar que la Procuraduría General
de la República de México investigaba empresas extranjeras,
se pasara por alto el hecho que dos compañías que representaba
Cavallo -Talsud y Gempus- que habían operado en Centroamérica
estaban relacionadas con el robo de automóviles.
A pesar de ello, o justamente por ello, sus socios mexicanos lo nombran
Director General del Registro, garantizan el silencio de las investigaciones
sobre el ex militar, evitan los requerimientos de incumplimientos fiscales
y aseguran la omisión gubernativa a las múltiples irregularidades
de la administración empresarial de Renave. El Registro Nacional
controlaba el banco de datos de todos los propietarios de los vehículos
en México y de su filial en Guatemala; y abarcaba también
otras actividades, tales como la tramitación de pasaportes en
China, licencias, permisos y tarjetas inteligentes en varios países.
A pesar que Ricardo Miguel Cavallo disponía de su propio equipo
de seguridad y de realizar estudiados movimientos, en el 2000 se hace
pública la concesión del Registro Nacional de Vehículos
a la empresa de Cavallo, emitiéndose imágenes televisivas
del acto y de las declaraciones que realiza en el mismo. Cavallo fue
reconocido inmediatamente por las víctimas y supervivientes.
Detención en México
y extradición a España.
Cavallo ya estaba imputado en las actuaciones llevadas a cabo en el
Juzgado de Instrucción nro 5 de la Audiencia Nacional, el 30
de diciembre de 1997 se le imputa en los crímenes cometidos por
la dictadura argentina librándose orden de captura nacional e
internacional.
En agosto de 2000 Interpol detuvo a Cavallo cuando pretendía
huir desde Cancún a Argentina, ya que allí aún
estaban vigentes las leyes de Punto Final y Obediencia Debida que aseguraban
la impunidad a los militares. Pese a los recursos interpuestos por sus
defensores, en diferentes instancias judiciales mexicanas se estimó
procedente el pedido de extradición a España, efectivizándose
en junio de 2003.
El 28 de junio es conducido al tribunal español donde aguardaban
grupos y militantes de derechos humanos, que portaban fotos de detenidos-desaparecidos
y pancartas reivindicativas de justicia y que inexplicablemente fueron
violentamente reprimidos por las dotaciones antidisturbios de la policía
nacional.
El 14 de diciembre de 2005 la Audiencia Nacional en Madrid, en virtud
de la competencia jurisdiccional asumida internacionalmente, y aún
cuando en Argentina se está instruyendo la causa de la ESMA (Escuela
de Mecánica de la Armada) pero dado que no es factible que sea
en forma inmediata el enjuiciamiento del ex capitán, el Tribunal
español convino proseguir el juicio contra Ricardo Miguel Cavallo.
Desde el 29 de junio del 2003, Cavallo se encuentra en la prisión
de Soto del Real, sita a pocos kilómetros de la ciudad de Madrid.
Coherente con su mentalidad de impune y con los privilegios y encubrimientos
de los que gozó, Cavallo solicitó ser trasladado a una
prisión militar, ya que en Argentina sus pares enjuiciados se
encuentran en cuarteles y en otras instituciones militares. Pero esta
absurda petición le fue denegada en virtud que son crímenes
de lesa humanidad de lo que se trata y de lo que se le acusa, y cuyo
enjuiciamiento se efectúa en la jurisdicción civil, y
que las medidas de privación de libertad deben cumplirse en establecimientos
penitenciarios, como lo sostiene la Comisión de Derechos Humanos
de la ONU y de la OEA.
Ricardo Miguel Cavallo, utilizó los alias de "Sérpico",
Miguel "Ángel" y "Marcelo", tienen todos
ellos elementos significativos del papel que se atribuía en el
exterminio de los detenidos; así Marcelo nombre de origen latino,
es la referencia al mar y al cielo, ambos trágicamente unidos
en el cinismo del apodo por el "traslado" de los detenidos-desaparecidos
en los vuelos de la muerte.
Papel y lápiz.
En la ley penal española no se contempla ni la pena de muerte
ni la condena perpetua, el máximo de años está
señalado en 30 años. Cavallo tiene en la actualidad 54.
Aún cuando parezca una ecuación imposible ¿cuántas
horas hay en 13.362 años, y cuántos minutos y segundos
en 17.010 años?, y, suponiendo que sepa realizar las multiplicaciones
debidas, no con calculadoras ni artilugios mecánicos, sino con
simple papel y lápiz, de cuantas hojas y cifras utilice, todo
ello deberá multiplicarlo al infinito para aproximarse a
la cantidad de no-olvidos y no- perdones que se les profesa por los
30.000 detenidos-desaparecidos, las razones y sentires insaciables de
justicia.
LQSomos. Andrea Benites-Dumont
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Enero de 2006
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