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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Elecciones, si… y ahora ¿qué? Bueno, ya terminó el circo electoral y, poco a poco, los ciudadanos nos vamos recolocando (sobre todo psicológicamente) en el lugar del que nos sacaron estas, cada vez más, interminables campañas electorales. ¿Qué sucederá ahora? Y ahora… ¿qué? Zapatero, va a seguir con lo mismo, es decir, con sus poses de pasarela, sonrisa bobalicona y sin hacer nada extraordinario (al menos su mentor, Felipe González, se entretenía con la cosas de FileSA, RumaSA, los GAL y cultivando bonsáis en la Moncloa) excepto esperar con desespero la carta de felicitación e instrucciones de Bush. Rajoy, seguirá buscando con denuedo a su niña que, según cuentan, se hizo mayor, estudió sin beca, descubrió que era lesbiana, se casó con la compañera de pupitre de un colegio de monjas y adoptó a un niño inmigrante. Este hombre triste no tuvo el voto de su niña y perdió para que todos ganáramos. Ahora no le queda más remedio que ponerse a salvo de los “padrinos” de su niña que, como buitres, están cayendo sobre él intentando devorar los “hilillos de plastilina” que aún conserva. Llamazares (qué pena me da), ha sido víctima de sus contradicciones pseudo- izquierdosas y de sus peloteos zapateristas (que no zapatistas). Tanto ha llorado en esta campaña por tener un puesto en el nuevo Gobierno, que las lágrimas alteraron su psicomotricidad y no supo discernir dónde queda la izquierda y dónde la derecha. Rosa Díez, como buen topo socialista, ha cambiado el contexto del discurso del Partido Popular, PP, para atraerse el voto de Zapatero, ese voto que nunca supo quien fue Pablo Iglesias. En Canarias tampoco va a suceder nada que no haya sucedido anteriormente. Más de lo mismo… López Aguilar (PSC), seguirá defendiendo la impuesta españolidad de estas islas, pero, eso si, con acento guanche y no desde su tierra, sino desde un cómodo sillón azul. José Manuel Soria (PP), seguirá viajando en clase VIP en sus vuelos a la calle Génova (doy fe de ello) y se ha quedado a la espera de que algún niño más desaparezca, para seguir utilizando ese dolor como arma electoral. Paulino Rivero (CC); me recuerda mucho a las tradicionales plañideras. Seguirá siendo la voz de su amo (PP) mientras subasta los votos de los canarios al interés de Madrid (“… apoyaremos a Zapatero en su investidura sin condiciones previas… pero nos tienen que llamar…”). Como se ha llevado el varapalo que él solito se buscó, sigue esperando esa llamada de la Moncloa como un amante despreciado (menos mal que tiene línea directa con el Rey…). Y como después de este 9-M todo ha cambiado para que nadie cambie, nos seguiremos encontrando con el mismo panorama que teníamos el 8-M: .- Las mujeres seguirán siendo asesinadas por sus parejas sin que el ¿nuevo? Gobierno habilite los mecanismos necesarios para atajar esta sangría machista. Menos mal que para paliar un poco este triste panorama ha salido al paso el Papa Benedicto anunciando nuevos pecados mortales. Hay que esperar que el castigo divino haga su trabajo. Mientras tanto, el castigo terrenal ya lo están sufriendo millones y millones de seres humanos. Su principal pecado ha sido el pecado de vivir. Si lo recuerdo, la semana próxima hablamos de los nuevos pecados. Amén. Pregunta idiota que se me ocurre esta semana: ¿Para cuando un Tribunal Especial que juzgue y castigue los incumplimientos electorales de los partidos gobernantes? LQSomos. Agustín Mora. Marzo de 2008 |