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Año V. /
¿Etnocentrismo o alterglobalización?

En los últimos tiempos se está configurando en varias regiones del mundo un movimiento democrático y internacionalista bautizado con el nombre de alterglobalización .Pese a que resulta difícil definir las características , podríamos decir que es un movimiento que todo y admitir que la globalización es un hecho innegable, se opone a sus efectos perjudiciales sobre millones de personas.

Ahora bien, no todos los componentes de este movimiento comparten una misma visión del presente y del futuro. La constatación de esta pluralidad debería permitir visualizar su verdadera amplitud. Sorprendentemente, existe una tendencia a hacer un paralelismo reduccionista entre los denominados “foros sociales” y el movimiento alterglobalización, olvidando que estos foros son tan sólo uno de sus integrantes.

Esta conducta hunde las raíces en la manera acrítica con la cual ahora se acostumbra a analizar el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial: Se acepta, como una totalidad, el término convencional de “Guerra Fría”, ignorando los avances anticoloniales y los procesos revolucionarios del Tercer mundo en aquellos años.

Hace unas décadas, los sectores más creativos que se reivindicaban del marxismo, superaron este mimetismo difundido desde la prensa imperialista. A la vez arrinconaron la teoría de los dos campos (el socialista, limitado a la URSS y a sus satélites, y el capitalista, donde se situaba al resto) con la cual algunos dogmáticos encorsetaban la realidad internacional.

De aquel debate, casi no ha quedado rastro: Parece que lo único remarcable durante medio siglo fue la famosa “Guerra Fría”. Fuera “de la Guerra Fría”, no se ve nada, o ¡casi nada! Y todo esto que se olvida al analizar el pasado, se olvida de nuevo al analizar el presente.

Pero, ¿cómo podemos hablar de alterglobalización sin tomar en consideración los efectos beneficiosos de los procesos democráticos de Venezuela, Bolivia y otros países del Sur y sin darles todo nuestro apoyo? ¿Podemos despreciar la importancia de la Cuba socialista? ¿Hemos de ignorar los posibles aspectos positivos de los países emergentes en la lucha para evitar la unipolaridad y hacer fracasar el proyecto imperialista y militar de los EE.UU.?

Esta conducta reduccionista que impera entre sectores progresistas del Norte, no es neutra: está contaminada por contenidos etnocentristas. Algunos tan sólo respetan a los países del Sur cuando imitan el modelo y la cultura del mundo occidental. Por el contrario, son intransigentes ante la diversidad y exige certificados de buena conducta.

AmpliarHace unos años, Samir Amin, presentó un esquema para visualizar la pluralidad y posibles convergencias en la creación de un frente mundial por la justicia social:

Dibujó un cuadrado dividido en cuatro apartados dónde situar al conjunto de movimientos y fuerzas sociales que desde la diversidad pueden coincidir.

En la columna izquierda metía los movimientos propios del Norte. En la columna de la derecha ubicaba los movimientos del Sur. La hilera de arriba era para los movimientos de tipo más reformista; la de bajo para los más radicales.

Samir Amin, recordaba que estos movimientos están sometidos a unas fuerzas positivas, que contribuyen a la confluencia, y a otras de negativas que llevan a la disgregación. No se trataba de un cuadro estático, sino sometido al cambio.

Como todo modelo, tiene el defecto de presentar únicamente los aspectos más destacados de una realidad compleja que difícilmente se puede encasillar en el interior de un cuadrado. Pero es válido para superar los esquemas, mucho más simplificados, que algunos emplean ahora.

Propongo reflexionar sobre las siguientes preguntas:

-¿Aceptamos el esquema como punto de partida para considerar al conjunto (y no únicamente a una parte) del movimiento alterglobalización?

-En caso de aceptarlo: ¿en cuál de las cuadriculas nos situamos?

-Y en relación con la confluencia - divergencia entre componentes del movimiento, ¿qué rol estaríamos dispuestos a jugar?:

-¿Seremos una fuerza que ponga en primer término los elementos positivos que ayudan a la coincidencia?

-¿O haremos méritos para convertirnos en una pandilla de sectarios que propician los elementos negativos que llevan a la dispersión?

LQSomos. Antoni Puig Solé. Septiembre de 2008
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