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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Granma: El discreto en canto de ser pioneros En las horas aciagas, inmensas y tortuosas, que el capitalismo nos propina con frecuencia, hay ratos de aturdimiento y extravío en los que nada es mejor que un viento fresco de ideas revolucionarias y científicas. Eso es Granma (1). Es verdad que no todo lo que dice Granma gusta o convence pero "gustar" o "convencer" no son sus fines y eso importa. Granma debiera ser una lectura "obligatoria", un referente constante para ayudarnos a esclarecer y ordenar ideas acciones. No se trata de que sea lectura "exclusiva" ni rito dogmático, se trata de abrazar este trabajo como herramienta nuestra de aprendizaje y debate línea por línea. De cabo a rabo. No puede haber estudiantes de comunicación o periodismo, (y de ninguna otra ciencia u oficio) (titulados como se titulan en nuestros países), que no hayan pasado y paseado sus ojos, alguna vez y muchas veces, con detalle y con esmero, entre las letras de Granma. No puede ser que existan generaciones enteras huérfanas de horizonte y raquíticas de contrastes, ignorantes de la existencia de un trabajo periodístico y militante de la envergadura de esta prensa organizadora y combativa. No puede ser, no debe ser. Y como es así, es responsabilidad nuestra tomar iniciativas de combate académico para romper los bloqueos en nuestras cabezas, en nuestros corazones, en nuestras inteligencias y en nuestras luchas. Si no hemos hecho algo al respecto, no nos lo perdonemos con quietismo. En México (y no sólo) no son pocas las veces en que nuestra solidaridad con Cuba ha sido lábil y pálida. Solidaridad con la batalla de las ideas, de la dignidad y del ejemplo revolucionario. No son pocas las veces en que hicimos poco o nada. Nos ha ganado la ausencia en horas de urgencias, de periodos especiales, de bloqueos infames, de huracanes y atentados. No son pocas las veces en que hablamos de Revolución y olvidamos a la Revolución del pueblo cubano. No son pocas las veces en que, desde los gabinetes académicos hasta los consejos de fábrica, se hurgan los libros, las teorías o las aporías de autores europeos, yanquis o de cualquier parte sin recordar a Cuba, a su Revolución cultural y científica, a sus aportes vanguardistas para la revolución del periodismo y la revolución de la comunicación. Y no por "perfectos" y si por pioneros... y si por ejemplares en sentidos diversos. Por Una Corriente Internacional de la Comunicación Hacia el Socialismo. La Fundación Federico Engels se solidariza incondicionalmente con la causa de los cinco héroes cubanos ¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo de Cuba y su revolución! LQSomos. Fernando Buen Abad. Octubre de 2008
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