Venezuela:"La cultura reformista heredada..."

Excelente trabajo del compañero Izarra. Sin formación que permita la cohesión ideológica es imposible un proyecto verdaderamente objetivo y revolucionario, participativo de abajo hacia arriba. La llamada democracia representativa es una necesidad burguesa para poder mantener la sociedad dividida en clases sociales antagónicas. Es una democracia al servicio de la minoría social burguesa. A través
de la llamada clase política mantienen su dominio con funcionarios políticos de unos u otros partidos subvencionados directa o indirectamente por el aparato estatal burgués, cuando no directamente por las grandes corporaciones empresariales.

Todo pretendido revolucionario que se integre en ese juego institucional burgués, finalmente es absorbido y corrompido por el sistema. Solo cabe participar en ese juego para instrumentalizarlo revolucionariamente, para usarlo como tribuna agitadora desde los espacios conquistados como realiza magistralmente el presidente Chávez, preparando al pueblo para que tome el protagonismo directo.
La democracia directa participativa permanente que permite el control y la revocación de los cargos electos en todo momento, responde a las necesidades de la mayoría social, la de los trabajadores. Los trabajadores legislan de abajo hacia arriba desde el debate previo en los lugares donde siempre están presentes, desde los centros de producción, desde los barrios populares donde residen. Desde allí
plantean los problemas y ejecutan su solución en los que les afectan directamente, al mismo tiempo que eligen a sus delegados a los escalones superiores de gestión para que eleven los problemas que desbordan su ámbito local, que son comunes a los de otros lugares o sectores profesionales donde son planteados y donde deben surgir las soluciones de planificación más generalizada.

Las misiones y la elección de los gerentes de producción a la espera de poder elegir a los directores es el camino correcto que permitirá consolidar la revolución en su caminar hacia el socialismo y el comunismo.

Saludos revolucionarios.

Malime

Mision Ideologia

"La cultura reformista heredada (democracia representativa), vigente en casi todos los niveles de la gestión del Estado, sigue operando como "usufructuaria" del poder, inspiradora de la corrupción"

Para los revolucionarios de este proceso, identificados con Bolívar, con Hugo Chávez, militantes de la corriente del nuevo socialismo y de la democracia revolucionaria, quienes sustentan su lucha con base en la conciencia revolucionaria y el bien común, para todos ellos la tarea inmediata es la formación política y la difusión ideológica. Asumir la creación de los Centros de Formación Ideológica (CFI), en todos los espacios que la buena voluntad depare.

Captar y reunir a por lo menos treinta (30) militantes comprometidos, ubicar un local para reunirlos todo un día y proceder a dictarles el taller de "Promotores Revolucionarios del Poder Popular".
Esto permitirá que a partir de ese núcleo de treinta, se le de inicio a las tareas de los CFI: la prédica diaria de inventar la ruta por donde transitar la revolución. Hecho que nos conduce a ser perseverante en solidificar la estructura ideológica del Proceso. Insistir en la difusión de la metódica revolucionaria (de abajo hacia arriba) para democratizar el poder popular, tal como lo indica "El Salto Adelante".
Por eso la constitución de los CFI llevan implícito en su misión la alfabetizaciónideológica. Aspecto vital para alcanzar la conciencia revolucionaria que todavía no dominamos. La alfabetización obliga al estudio, la lectura, la discusión y la investigación. La alfabetización ideológica nos genera la claridad necesaria para saber que sigue vigente el sistema reformista que obstaculiza la consolidación de la Revolución Bolivariana. En los CFI se aprende a pensar bajo los parámetros del nuevo marco conceptual definido por el Presidente Chávez: (i) democracia revolucionaria, (ii) socialismo bolivariano, (iii) desarrollo endógeno, (iv) multipolaridad. La acción de producción intelectual en los CFI nos conduce al dominio de la conciencia revolucionaria.

No obstante, este dominio se logra si somos capaces de inventar las vías para instalar los CFI en nuestro área de influencia. Quienes creemos en la revolución bolivariana tenemos la obligación de proponernos a crear de la nada, la infraestructura requerida para dedicarle un par de horas al día
a: (i) enriquecer nuestro marco de referencia individual, (ii) aprender a relacionar lo que observamos, (iii) procesar el significado de los hechos sociales y (iv) emitir juicios con base en la ideología bolivariana. Ese espacio de infraestructura se traduce en una sala de una casa de
habitación, o en un local sin uso en horas de la noche, o un patio que facilite la colocación de sillas y pizarra. El momento del "Desarrollo Endógeno" le exige al auténtico revolucionario abrir un paréntesis en su cotidianidad, para ir al sitio de enseñanza (CFI). El revolucionario comprometido
tiene que aprender a analizar los acontecimientos políticos del momento, indagar acerca de la situación geopolítica mundial, interpretar los hechos observables de los EE.UU., pedir opiniones a expertos y confrontar posiciones. Con la instalación de los CFI, en todos las localidades donde habiten revolucionarios, podremos entonces aprender a relacionar lo abstracto (interpretación subjetiva) para producir lo simbólico (modelos de análisis) y, como resultado de ello, elaborar conclusiones racionales (conciencia revolucionaria).

La cultura reformista heredada (democracia representativa), vigente en casi todos los niveles de la gestión del Estado, sigue operando como "usufructuaria" del poder, inspiradora de la corrupción. El aparato burocrático funciona con un alto porcentaje de elementos antichavistas.

La reforma, opuesta a la revolución, no sólo está viva en la práctica clientelar del burócrata, sino también en individuos puntofijistas usurpadores de la dignidad bolivariana. Ideológicamente, esos "coleados" dañan al Proceso. Lo desvirtúan permitiendo la existencia de un quiste contra-revolucionario amparado ante una mentada "institucionalidad" que no es más que el antichavismo puro. No obstante, ese quiste es amputable.

Se extirpa si el revolucionario se le contrapone con talento y claridad ideológica. Los adversarios del Proceso, serán apartados de los caminos que estamos construyendo los comprometidos con el chavismo y la revolución, cuando dominemos el conocimiento revolucionario.

Willian Izarra

 

 

La Calle
Los especiales de LQSomos
Campaña: Apoyo a los juicios contra los genocidas en Argentina
La Gavilla Verde
Creative Commons License
Envía esta página
Escribe el e-mail:

MP3
Año V. /