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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Bush la “fiesta” inolvidable La crisis económica desatada desde el sector bancario de los Estados Unidos, donde enormes cantidades de dinero, incontables, increíbles, inexistentes en la vida cotidiana de cualquier mortal (como vos, como yo) se ponen en juego diariamente para ganar, sin medir consecuencias ni alcances, ha cubierto al mundo entero. Y todo ¿por qué? Porque el DIOS MERCADO exige el tributo diario del COMPRE MAS, CONSUMA MAS, ENDEUDESE MAS ALLA DE SUS POSIBILIDADES… PARA EL MANTENIMIENTO DEL SISTEMA. Ahora bien: en tanto las ganancias fueron up and up todo fue bien. Pero ante el desquicio: ¿Quién pagará los gastos? Bush, en un rapto socialista lanzó una idea que (él) considera “brilliant, great”: “Saldremos de esto todos juntos”. Caramba George, ¿vas a socializar las pérdidas? No, George Walker Jr., no pedimos entrar en tu fiesta (privada), ahora no nos hundas contigo. Entonces vino la reunión del “equipo de amigos”, a partir de la cual salieron a relucir las lealtades que genera el capital: los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, el Reino Unido, el FMI y el presidente de la Comisión Europea quienes, unidos, decidieron compartir responsabilidades para resolver la crisis: reforzando las instituciones financieras, tratando de restaurar la confianza en el sistema financiero y conformando un Plan de Acción del G7 (2) . Todo esto deja al descubierto el más crudo ejercicio de los siete Pecados Capitales: LUJURIA de poder (es la tan mentada sensualidad del poder) GULA de consumo AVARICIA de ganancias (el máximo beneficio) PEREZA ante el trabajo genuino (entendido como forma de producir cosas útiles para los demás) IRA ante las pérdidas económicas ENVIDIA por la fortuna ajena (lo que genera mas avaricia y mas pereza) SOBERBIA de no reconocer la autoría de la crisis (siempre es mas cómodo ubicar la culpa fuera de uno). El discurso continua indicando que los 7 Amigos “trabajarán para mitigar impactos adversos sobre economías emergentes y naciones en desarrollo, asistiendo a los países afectados, reafirmando economías abiertas y mercados bien regulados como esenciales para el crecimiento económico, el empleo y la prosperidad” (3). A estas alturas me pregunto (y muchos lo habrán hecho antes que yo) desde qué sitio pueden pontificar estas “verdades” económicas en tanto que a sus espaldas se derrumba el imperio. Ese mismo imperio que calificó inventando el “riesgo país” para caracterizar las posibilidades de inversión de las “economías emergentes”. Pero, ¿qué riesgo país tienen los que calificaban el riesgo país? En realidad se trata del riesgo a que nos han llevado las leyes del Mercado y que ponen en riesgo al resto de los países interconectados con su economía. En tanto se proclama la “restauración de la confianza, los cambios en la regulación y los regímenes institucionales para que el sector financiero internacional pueda remediar las deficiencias de la crisis”, se establece que el FMI “debe comprometer a los países desarrollados y los en-vías de desarrollo para contribuir con sus esfuerzos el Foro de Estabilidad Financiera”. Claro que para lograrlo sólo se reunieron los países del G7 ¿Why George? ¿Por qué nos decís que “trabajamos juntos” para lograr los cambios que permitan que las economías vuelvan a la estabilidad y prosperidad… y se reúnen sólo “los 7” que, “Casualmente” son los 7 mas ricos y desarrollados del planeta? ¿Cuándo te referís a que las “economías vuelvan a la estabilidad y prosperidad”, a qué economías te referís? (4) . La historia nos muestra que el capitalismo ha ido sembrando crisis, y siempre para salir de ellas se ha valido de los demás (nosotros), los más débiles, los “funcionales”. Lo que indigna es que para salvarse Ustedes, echen mano a las “recetas” que tanto denostaron, criticaron, rechazaron y sepultaron (en el sentido total de la palabra). Cuando el Estado Benefactor se convirtió en anti-económico, intervencionista, dirigista, instalaron en el imaginario social que era necesario instaurar un Estado económicamente eficiente que sólo permitiera el dulce laissez faire y así continuaron haciendo negocios redondos. En tanto “liquidaban” esas formas antipáticas de economía y política “benefactoras”, imponían como Credo Único la mano invisible del Dios Mercado, la libertad de empresa, la iniciativa privada, las privatizaciones para des-monopolizar empresas públicas, la desregulación a ultranza… en fin, lo que caracteriza al Neoliberalismo, instalado desde El Fin de la Historia y el Último Hombre, del inolvidable Francis Fukuyama, que se ha convertido en El Último Fracaso. Ahora, eso sí, cuando la iniciativa privada provoca estos tremendos descalabros, lleva a que se recurra al Estado (aun contradiciendo sus creencias) para que concurra a solucionar los desastres que la iniciativa privada no puede arreglar. Con la intervención del Estado para salvarse solos (Oh, damn!). Pues entonces, con qué cara pueden luego venir a predicar, como de hecho lo continúan haciendo en el resto del mundo, que el Estado no puede intervenir en la economía; que el Estado debe desprenderse y no puede administrar nada de lo que pueda estar en manos privadas. Esto, por mi barrio se llama “Haz lo que yo bien digo y no lo que yo mal hago”. Antes, ante los lobos reunidos temblaban las ovejas. Hoy las ovejas ya no lo temen a los lobos. Aprendieron de la Historia, y no creen en el cuento infantil. LQSomos. Mónica Oporto. Septiembre de 2008 (1) TImba, en lunfardo, juego de azar. (2) http://www.whitehouse.gov/news/releases/2008/10/20081015-6.html G8 Leaders Statement on the Global Economy, 15 de octubre 2008. (3) http://www.whitehouse.gov/news/releases/2008/10/20081015-6.html G8 Leaders Statement on the Global Economy, 15 de octubre 2008. (4) http://www.whitehouse.gov/news/releases/2008/10/20081015-6.html G8 Leaders Statement on the Global Economy, 15 de octubre 2008. (5 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=74083 (6) La historia es maestra de vida y testigo de los tiempos. Cicerón. Un poema: Un cuentito: Desde ese día, nho volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida. Cómo funciona el Mercado de Valores, la Bolsa y Wall Street |