| España: Salarios exiguos
La estructura de los salarios en el Estado español se ha modificado en los últimos veinte años. El paro, las formas atípicas de contratación, el trabajo a tiempo parcial y la descentralización productiva, han repercutido en los ingresos de los individuos.
Las víctimas de la rotación laboral.
Los últimos datos de hacienda a qué hemos tenido acceso, indican que el 28'5% (¡casi 5 millones!) de los trabajadores obtienen ingresos salariales por debajo del salario mínimo interprofesional en cómputo anual.
Las características más frecuentes de estos asalariados son las siguientes: realizan trabajos a tiempo parcial o de duración determinada y algunos, de vez en cuando, acceden a prestaciones de paro en la modalidad asistencial.
Las reformas laborales de 1984 y 1994 han dado lugar a esta nueva categoría de trabajadores que van fluctuando entre la ocupación y el paro, y dentro de la cual se encuentra una elevada proporción de obreros y empleados no cualificados, de mujeres y de jóvenes.
Una parte de estos asalariados se beneficia de las solidaridades familiares que compensan la debilidad de sus ingresos. Los que no cuentan con esta posibilidad (personas solas, familias monoparentales, etcétera) deben ser considerados como trabajadores pobres (working poor) obligados a compaginar su vulnerabilidad económica con una situación profesional frágil.
La mayoría, no es ni siquiera “mileurista”.
El 64% del total se encuentra por debajo de los 16.000€ anuales. No es, por lo tanto, aventurado afirmar que más de la mitad de los asalariados no llegan a los famosos 1.000€ mensuales (1.000€ x 14 pagas = 14.000 € anuales). Este es una de los datos que ponen al descubierto que somos un país de salarios bajos.
La sobreexplotación.
El 36% de trabajadores obtienen ingresos por encima de los 16.000€, superando, en muchos casos, los salarios pactados en los convenios colectivos.
Estos ingresos complementarios, por regla general, tienen su origen en lo que se denomina parte variable del salario.
Qué impulsa la variabilidad? De manera mayoritaria, los complementos vinculados con incrementos de los ritmos de trabajo y con las nocturnidades y sobre todo, la remuneración de las horas extraordinarias.
Los privilegiados.
No todas las situaciones son idénticas. Una minoría supera los 80.000€ anuales. Suelen ser personas que ostentan posiciones de mando y/o que representan a las empresas. En algunos supuestos sus ingresos son muy altos. Esto último desfigura el salario medio y lo sitúa por encima del salario que cobra la mayoría.
LQSomos. Antoni Puig Solé. Enero de 2008
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